EL ARREBATAMIENTO ¿QUIÉN PARTICIPARÁ?

Comparte, Dios te Bendiga!

El arrebatamiento hermanos, es sumamente importante que tengamos integridad, en una relación íntima con Dios y con los demás, para escuchar su voz en el arrebatamiento con una disposición interior para la transformación, esto se llama ¡Cristo en mí! (Gálatas 2:20). “Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones…” (Efesios 3:17).

El arrebatamiento sucederá con gran rapidez, se realizará en un abrir y cerrar de ojos (texto griego: en un pestañear). Causará una gran separación definitiva. El Señor Jesús dice: “Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada y la otra será dejada” (Mateo 24:40-41).

"Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones..."   
el arrebatamiento

“Para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones…”  

el arrebatamiento

La Palabra de Dios nos hace pensar y preguntarnos: ¿Toda la Iglesia militante será arrebatada? ¿Tú y yo? En sí, el arrebatamiento es ya una “selección porque existen es muchas personas religiosas superficiales que nunca experimentaron el nuevo nacimiento; por ende portante mirarnos en el espejo perfecto que es la Palabra de Dios. “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor” (2°a los Corintios 3:18).

Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor
el arrebatamiento

“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”

el arrebatamiento

No todos los que militan en la iglesia tienen este interés ni piensan así, por tanto no pertenecen a la Iglesia de Jesucristo, sino aquel que ha nacido de nuevo en el Espíritu Santo, vive continuamente interesado en esta transformación. El nuevo nacimiento nos lleva a estar crucificados con Cristo “Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Romanos 6:11).

Estar muertos al pecado, y vivir para Cristo, decididos a despojarnos del viejo hombre con sus hechos. Pablo dice a los gálatas: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”(Gálatas 2:20).

"Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro"   el arrebatamiento

“Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro”
el arrebatamiento

Ahora estarnos ausentes del Señor, pero nuestra nieta y esperanza es irnos con Jesucristo; “Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31).

De acuerdo a Levítico 19:2, la santidad es el principal atributo de Dios, Dios es Santo, por eso pide santidad a su Iglesia. La santidad está relacionada con la integridad; la persona que vive en santidad está comprometida con Dios “Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir” (1° de Pedro 1:15).

 
 "Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir"  arrebatamiento

“Sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir”
estas listo para el arrebatamiento ?

Entonces tenemos una relación vital con Cristo, conectados con la “santidad de Dios” es decir preparados para ser arrebatados; “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14).

Jesucristo viene pronto, al toque de la final trompeta para el rapto; Él viene por su iglesia para llevarnos a la ciudad celestial, eterna en los cielos, que es la consumación del evangelio de la gracia, “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1°a a los Tesalonicenses 4:17).

Hermanos, creamos en la Palabra de Dios y tendremos un maravilloso encuentro con nuestro Señor y Salvador Jesucristo, “Tenemos también la lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como una antorcha que alumbra en lucero de la mañana salga en vuestros corazones” (2° de Pedro 1:19).

 "Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor"

“Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”

 Los actuales acontecimientos muestran un mundo turbulento, con guerras y rumores de guerras; todo como manifestación del poco tiempo que le queda al dragón, llevando al borde de una guerra amenazas contra Israel, todo esto es cumplimiento de la palabra de Dios “De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca”                   (San Mateo 24.32-34).

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