PACIENCIA: Virtud en el verdadero creyente

Paciencia es una virtud, bastante conocido, pero quiz√°s poco valorado, sobre toda en nuestra sociedad actual. En la Biblia, la paciencia se se√Īala como una de las virtudes del fruto del esp√≠ritu, lo cual significa que debe ser una actitud y una forma de proceder deseable en todo creyente, Por consiguiente, no deber√≠amos evitar pedir al se√Īor paciencia con temor a¬† la prueba; porque si confiamos en sus promesas sabemos que √©l no pondr√° m√°s carga que la que podamos llevar.

¬ŅQu√© debemos entender por paciencia? Si buscamos su significado etimol√≥gico, descubriremos con que aquel que tiene que proviene del lat√≠n ¬ęPati¬Ľ que significa ¬ęsufrir¬Ľ, lo cual se relaciona con aquel que tiene paciencia, puede soportar cualquier contratiempo para conseguir un bien deseado. En el caso del creyente, el bien deseado es la salvaci√≥n de su alma ¬ęCon vuestra paciencia ganar√©is vuestras almas¬Ľ (San Lucas 21:19).

Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas

Con vuestra paciencia que es una virtud, ganaréis vuestras almas

Podemos se√Īalar que la paciencia es una forma de accionar complementaria al resto de los componentes del fruto del Esp√≠ritu. Nadie tiene paciencia, si no hay amor, fe, mansedumbre, gozo, paz, benignidad, bondad o templanza. La paciencia es reconocible, distinguible en una persona. Un cristiano paciente se conoce por su proceder, por lo que hace o deja de hacer en espera de recibir lo que anhela. ¬ę


Job, es una muestra ejemplar de un car√°cter paciente

Job, es una muestra ejemplar de un carácter paciente, que tiene una de  las virtudes

Job, es una muestra ejemplar de un car√°cter paciente. Nos dice la palabra de Dios: ‚ÄúHermanos m√≠os, tomad como ejemplo de aflicci√≥n y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Se√Īor. He aqu√≠, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Hab√©is o√≠do de la paciencia de Job, y hab√©is visto el fin del Se√Īor, que el Se√Īor es muy misericordioso y compasivo¬Ľ (Santiago 5:10-11).

De modo que la paciencia de Job nos ense√Īa, nos dice que: Primero, √©l lo tuvo todo; despu√©s, poco a poco todo lo perdi√≥; a sus hijos, sus bienes, su mujer, sus amigos. Su p√©rdida fue r√°pida, cuando lograba asumir una, ya ven√≠a la siguiente. Posteriormente fue herido su cuerpo por una dura y penosa enfermedad. Sin embargo, en medio de este proceso lleg√≥ a decir: ¬ęYo s√© que mi Redentor vive, y al fin se levantar√° sobre el polvo; y despu√©s de deshecha esta mi piel, en mi carne he de ver a Dios; al cual ver√© por m√≠ mismo, y mis ojos lo ver√°n, y no otro, aunque mi coraz√≥n desfallece dentro de mi¬Ľ (Job 19:25-27)


el propósito de la paciencia, es aguardar el cumplimiento de las promesas de Dios

el propósito de la paciencia, es aguardar el cumplimiento de las promesas de Dios

Amada grey del Se√Īor, el prop√≥sito de la paciencia, es aguardar el cumplimiento de las promesas de Dios, que traen vida eterna, para hacer fuerte al creyente en las flaquezas como parte del proceso de ense√Īanza para lograr una madurez espiritual y mantener viva la esperanza en aquella promesa, como est√° escrito: ¬ęPorque las cosas que se escribieron antes, para nuestra ense√Īanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolaci√≥n de las Escrituras, tengamos esperanza. Pero el Dios de la paciencia y de la consolaci√≥n os de entre vosotros un mismo sentir seg√ļn Cristo Jes√ļs¬Ľ (Romanos 15:4-5).

La paciencia es una virtud, forma parte del car√°cter de Dios, como hijos de este Dios paciente y consolador debemos procurar ejercitarnos en ella. En los d√≠as en que vivimos, hay falta de paciencia, debido a que somos parte de una sociedad , donde todo se mueve y est√° al alcance de un ¬ęclick‚ÄĚ es decir al instante. Muchas se impacientan en las filas de un banco, en el tr√°nsito vehicular y en todo lo cotidiano. Esto tambi√©n a permeado a los creyentes, quienes muchas veces decaen en la fe y la esperanza producto de ver retardadas las promesas que Dios ha dado, sin considerar que el tiempo de Dios es diferente al nuestro.

La paciencia forma parte del car√°cter de Dios

La paciencia es una virtud que forma parte del car√°cter de Dios

En las Sagradas Escrituras hay m√°s ejemplos que nos llaman a despertar y buscar esta virtud. El rey David, mediante la oraci√≥n nos da entender lo importante    que es ser paciente : ‚ÄúPacientemente espere a Jehov√°, y si inclino a m√≠, y oy√≥ mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperaci√≥n, del lodo cenagoso, puso mis pies sobre pe√Īa, y enderezo mis pasos‚ÄĚ (Salmos 40:1-2) por lo tanto todo verdadero creyente que est√° bajo el amparo del alt√≠simo debe atender con sabidur√≠a a esta virtud del fruto del esp√≠ritu para salir adelante y ser recompensando en la voluntad de Dios.

Encontramos que la ‚ÄúPaciencia‚ÄĚ fue exhortada por nuestro se√Īor Jesucristo a sus disc√≠pulos para aguardar la venida del Esp√≠ritu Santo: ¬ęy estando juntos, les mand√≥ que no se fueran de Jerusal√©n, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, o√≠steis de m√≠. Porque Juan ciertamente bautiz√≥ con agua, mas vosotros ser√©is bautizados con el Esp√≠ritu Santo dentro de no muchos d√≠as¬Ľ (Los Hechos 1:4-5).


La venida del Espíritu Santo trajo a los creyentes, investidura de poder y virtud de lo alto, para que mediante la obra de fe en el fruto del Espíritu

 La venida del Espíritu Santo trajo a los creyentes, investidura de poder y virtud de lo alto, para que mediante la obra de fe en el fruto del Espíritu

 La venida del Esp√≠ritu Santo trajo a los creyentes, investidura de poder y virtud de lo alto, para que mediante la obra de fe en el fruto del Esp√≠ritu, soportaran las pruebas y persecuciones que vendr√≠an; adem√°s, de ser guiados a la divisa de la Salvaci√≥n en Cristo Jes√ļs: ¬ęPorque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obteng√°is la promesa¬Ľ (Hebreos 10:36).

 Tambi√©n como creyentes, entendemos que el amado Esp√≠ritu Santo es el ense√Īador de la plenitud de sus virtudes espirituales: ¬ęMas el Consolador, el Esp√≠ritu Santo, a quien el Padre enviar√° en mi nombre, √©l os ense√Īar√° todas las cosas, y os recordar√° todo lo que yo os he dicho¬Ľ (San Juan 14:26).


Tened tambi√©n vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Se√Īor se acerca ÔĽŅ

Tened tambi√©n vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Se√Īor se acerca

Hermanos, la venida de nuestro Se√Īor Jesucristo est√° cercana, por lo tanto despertemos y busquemos lo que nos pide Dios en su palabra, en especial en cuanto a la paciencia: ¬ęTened tambi√©n vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Se√Īor se acerca¬Ľ          (Santiago 5:8).

 Consideremos siempre la ense√Īanza, que nos llevar√° al conocimiento de Aquel que nos llam√≥ para ser participantes de su naturaleza divina, pues vamos a la patria celestial: ¬ę…a√Īadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad…¬Ľ (2¬į de Pedro 1: 5-6).


Hermanos m√≠os, tened por sumo gozo cuando os hall√©is en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia ÔĽŅ

Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia

La prueba de nuestra fe produce paciencia; ¬ęHermanos m√≠os, tened por sumo gozo cuando os hall√©is en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia¬Ľ (Santiago 1:2-3).

Esto tambi√©n dar√° al creyente la autoridad al poner por obra la palabra del Se√Īor en la paciencia, para cumplir como ense√Īador, lo que Pablo dice a Timoteo: ¬ęQue prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina¬Ľ (2¬į a Timoteo 4:2).


El que tiene o√≠do, oiga lo que el Esp√≠ritu dice a las iglesias. Al que venciere, le dar√© a comer del √°rbol de la vida, el cual est√° en medio del para√≠so de Dios ÔĽŅ

El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios

Como verdaderos creyentes, debemos pedir en oraci√≥n que el fruto del Esp√≠ritu en la virtud de la paciencia est√© en nosotros, pues nuestro Se√Īor Jesucristo conoce nuestras obras: ¬ęY has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no, has desmayado… El que tiene o√≠do, oiga lo que el Esp√≠ritu dice a las iglesias. Al que venciere, le dar√© a comer del √°rbol de la vida, el cual est√° en medio del para√≠so de Dios¬Ľ (Apocalipsis 2.3 y 7).  Al Se√Īor sea toda honra, gloria y suprema alabanza. Am√©n.

RAM√ďN ARRIAGADA REYES Pastor en Tiltil