TESTIMONIO DE SANIDAD DIVINA DADA POR DIOS

Doy gracias a Dios por su inmenso amor y misericordia. Siendo muy joven se declaró en mi cuerpo una enfermedad que los médicos llamaron "asma alérgica nerviosa” la cual fue avanzando hasta convertirse en crónica.
«DIOS TE CONCEDA PAZ Y SANIDAD»

TESTIMONIO DE SANIDAD DIVINA

“Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible”.
San Mateo 19:26

Doy gracias a Dios por su inmenso amor y misericordia. Siendo muy joven se declaró en mi cuerpo una enfermedad que los médicos llamaron «asma alérgica nerviosa” la cual fue avanzando hasta convertirse en crónica.

Esta enfermedad me llevó un día a estar muy grave frente al médico, quien con inquietud me recetó una inyección y me concedió un turno para el día siguiente.

Obedeciendo y con temor volví al otro da, donde el medico asombrado me comentó que él no creía volver a verme y que no encontraba una explicación de porqué yo seguía con vida.

Llegando a mi casa muy afligida doblé mis rodillas haciéndole una promesa a nuestro Señor Jesucristo; si Él me sanaba lo publicaría en la revista Fuego de Pentecostés Y en todos los medios posibles, y compartir mi gran testimonio cristiano de Sanidad Divina dada por Dios.

Doy gracias a Dios por su inmenso amor y misericordia. Siendo muy joven se declaró en mi cuerpo una enfermedad que los médicos llamaron "asma alérgica nerviosa” la cual fue avanzando hasta convertirse en crónica.
«LES DARÉ LA SALUD, LES TRAERÉ MEDICINA Y HARÉ QUE GOCEN DE PAZ Y SEGURIDAD: DIOS.»
solo Dios Puede darte una Sanidad Divina en Cuerpo y Espíritu.

Pasando el tiempo nos visitó una comisión de Pastores de la República de Chile. En esa ocasión, Dios nos concedió una hermosa reunión dirigida por su Espíritu Santo.

Antes de terminar el servicio, cantando el último himno, me dirigí hacia adelante para recibir la unción. Allí Dios manifestó su poder obrando completa sanidad divina en mi cuerpo.

Un largo tiempo ha pasado en el cual el Señor ha confirmado esta sanidad divina y hoy cumplo la promesa que le hice a mi Salvador, esperan que sea de bendición para mis hermanos y hermanas que lean este testimonio. Para mi Dios que vive sea toda honra, gloria y suprema alabanza.

OLDENI DE ÁVILA
Hermana en Neuquén Norte – Argentina


“Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible”.
San Mateo 19:26