TESTIMONIO EVANGÉLICO DE SALVACIÓN

TestiEl poder de Dios salva, perdona y renueva al individuo y doy las gracias a Dios todopoderoso, por ser un Dios de amor y misericordioso, que en su paciencia da al ser humano la oportunidad para el arrepentimiento.

Y no deshecha al corazón afligido y humillado. “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciaras tu oh Dios”. (Salmos 51-17)

TESTIMONIO EVANGÉLICO
sanidad y vida dada por nuestro señor Jesucristo

En lo personal, habiendo destrozado mi vida en este mundo, un día puede volver la mirada a cristo y El con sus brazos de amor me recibió, deshaciendo como nube mis rebeliones y como niebla mis pecados.

TESTIMONIO EVANGÉLICO

En lo personal, habiendo destrozado mi vida en este mundo cuento mi testimonio de salvación, un día pude volver la mirada a cristo y El con sus brazos de amor me recibió, deshaciendo como nube mis rebeliones y como niebla mis pecados, “Yo deshice como nube tus rebeliones y como niebla tus pecados; vuelve te a mí, por yo te redimí”.  (Isaías 44-22)
mi testimonio evangélico comienza.

Hoy puedo testificar que no importa el estado del ser humano “Desde la planta de los pies hasta la cabeza no hay en la cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite”. (Isaías 1-6)

Mas el poder de Dios salva, perdona y renueva al individuo dando un gran testimonio.

Toma la vida rota y hace una nueva. “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, si no por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el espíritu santo”. Tito 3-5)

Jesus solo ha hecho bien a mi vida, dando me una familia, salud cuanto he estado enferma, gozo en la aflicción, provisión en la escases, compañía en la soledad, amor incomparable, paz que sobre pasa todo entendimiento y un lugar e su pueblo Santo. “Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus bendiciones”. (Salmos 103-1,2). Al señor doy toda honra y alabanza.

mi testimonio evangélico de salvación.

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